Crónica-resumen de mi
viaje a Francia en Semana Santa de 2004
Duna de Pilat, Futuroscope,
Normandía y Bretaña
Sábado 3 : Por fin nos fuimos 3 personas en un coche, Elena, su amigo y
yo. Nos llevamos comida desde casa, para ahorrar y para no perder el tiempo
en restaurantes. Así, el primer día, camino de Burdeos, nos desviamos un
poquito hacia Arcachon, para ver la "Duna de Pilat", impresionante montaña de
arena de unos 114 m. (según fuentes internautas) que cuando trepas por ella,
al dar un paso hacia arriba, te hundes y bajas dos. Sorprende ver que la arena
está inmaculadamente limpia. El día es buenísimo. Intrépidos chicos en
Mountain Bike se deslizan por la duna, mientras que sus compañeros miran
absortos como alguno baja sin caerse apretando los frenos. Desde lo alto de la
duna se ve el extenso bosque de las Landas a un lado y el mar, con sus
formaciones arenosas, al otro. La duna es muy extensa y se pierde en el
horizonte por la costa. Hace mucho viento.
Antes de subir a la duna,
hay restaurantes y tiendas de souvenirs. Decidimos comer más
libremente en el merendero del párking, donde hay muchas mesas y un extenso y
frondoso bosque. Al terminar, tomamos rumbo a Burdeos. Majestuosa ciudad, bien
organizada, con un puerto fluvial, por cuyo paseo mozas en patín y ciclistas
nos hace, por un momento, transportarnos imaginariamente a los paseos
marítimos de ciudades californianas. ;) Los edificios monumentales bien
conservados y grandiosos, algunos en obras, como el Ayuntamiento. El monumento
a los Girondinos, impresionante, fotos y más fotos. Así que tras ver lo más
importante de la ciudad y su barrio típico, proseguimos viaje hacia Poitiers.
Encontraríamos alojamiento (tras algunas odiseas nocturnas...) cerca de
Futuroscope, en los hoteles F1 (Formule1), un auténtico
descubrimiento económico donde los haya, a 25 euros la habitación de 3 plazas.
En estos hoteles, las duchas y los WC están metidos en compartimentos
cerrados, dándonos la sensación de estar dentro de una caravana, pero muy
cómodo.
Domingo 4 : Futuroscope. Parque temático enfocado a las nuevas
tecnologías del cine: cine en 3D, cine esférico en 360º, cine dinámico (donde
se mueven los asientos sincronizándose con la película) y otros espectáculos y
actividades. Nos pasamos todo el día. En general, es un buen sitio para pasar
un día entero. Al final del día, prácticamente entramos solos a las cines, que
algunos repetimos. Especialmente me gustó el titulado "Los sonidos del mundo",
muy bueno y una maravilla si te gusta la música étnica y la percusión. Alguno
de los cines dinámicos son muy bruscos y me saltaron hasta las gafas, miedo me
daba aquello y eso que parecía que esos palcos llenos de asientos no se iban a
mover mucho!! Algunos cines dinámicos tienen butacas que no se mueven, para
poder disfrutar de la peli sin sustos, aunque esto yo ya ni me atreví a
comprobar, a pesar de la insistencia de la acomodadora. ;) También estuvo muy
bien el cine en 3D de la nave espacial MIR, una gozada poder coger las gotas
de agua con la boca y deslizarse a través del tubo de la nave. Un relax
después de tanto cine dinámico. Por la noche, espectáculo en el lago del
parque, mucha gente y juegos de luces, agua, láser y narración en francés.
Mucho frío también.
Lunes 5 : Los Castillos del Loira..., primero visitamos los más
grandiosos, el de Chambord y el Chenonceaux, (conforme vaya organizando las
256 fotos digitales y los casi 7 rollos de diapositivas, iré recordando
nombres correctos y lugares, a la vez que escribo un libro con todo ello,
jejeje...).
El de Chambord, grandioso.
No lo visitamos por dentro aunque creo que merecería la pena si se tiene
tiempo. Un amplio río lo circunda. Pueden alquilarse barcas y bicicletas allí
mismo, pues también hay largos paseos.
Visitamos por fuera los
castillos de Blois (donde compramos pan, simplemente porque teníamos hambre ;)
), el de Chaumont (tenía andamios, ¡¡vaya, subir esa cuesta y atravesar el
inmenso jardín para quedarnos a dos velas!!), no obstante el entorno era
tranquilo y había otro palacete al lado y un tronco hueco por el que bajamos
unas escaleras para llegar a un jardín botánico, también cerrado.
Para ver el castillo de
Chenonceaux, no tenemos más remedio que pagar la entrada de 8 euros y poder
pasar la verja que en línea recta, nos lleva por un amplio camino cobijado
bajo alto arbolado y bosque hasta los leones vigilantes de la entrada al
jardín y el singular castillo, que veríamos por dentro y no dejaríamos rincón
sin fotografiar: jardines, laberinto, pueblo medieval. Nuestra visita a todo
aquello duro 2,5 aprox.
Grupos de japonenes por
todas partes. :)
Sobre las 18:00 h. pasamos
junto al castillo de Amboise, pero nos tuvimos que contentar con verlo por
fuera. Luego el de Azay Le Rideau, Ussé y Chinon. A todos ellos no llegamos a
tiempo, porque los cierran temprano. Vimos una rata del tamaño de un conejo,
correr tranquila por la pasarela de uno de esos castillos.
Martes 6 : Subimos hacia Normandía: Rouen (calles medievales y de
colores, monumental la abadía de Saint Ouen). Nos cayó un par de granizadas
con pequeñas bolitas durante unos minutos. Vimos las ruinas de Jumieges,
flipamos entre sus ruinas, una gozada pasear y escuchar a los cuervos en lo
alto. Una sensación difícil de olvidar. Y, tras atravesar el puente de
Honfleur, en la desembocadira del Sena, nos deleitamos en este precioso
pueblecito con su cuidado y protegido puerto y sus callejuelas.
Pueblo o ciudad a la que
íbamos, circuito turístico que nos hacíamos. Para ellos, nos fueron muy útiles
las guías que unos días antes se sacó Elena de la biblioteca. Después de una
cenita caliente en un restaurante con unas estufas verticales que nos
calentaban las orejas, vendría la odisea diaria de la búsqueda de alojamiento,
toda una prueba de orientación y paciencia. :)) Noche en hotel de la cadena
Bonsai, con ducha y wc en la misma habitación, todo un lujo y un nuevo
descubrimiento esta cadena de hoteles. De lo mejorcito que podemos encontrar a
la salida de la autopista.
Miércoles 7 : Desayuno opíparo y reparador en el hotel (me puse las
botas por 4,60 euros). ;) Caen. Chateau (nos llueve, pero nos da igual).
Bonitas vistas desde las almenas del castillo, la lluvia no cesa. Abadía de
los Hombres y Abadía de las Damas, iglesia. Fotografío a dos especímenes
vikingos por la calle ;)
Visita de Bayeux :
circuito y catedral. Playas del desembarco: cala Arromanches, Longues-Sur-Mer
(con baterías de defensa alemanas), Colleville-Sur-Mer (impresionante
cementerio con miles de cruces sobre la hierba, frente a la playa Omaha. Se te
encoje el corazón). Saint Laurent-Sur-Mer (enorme batería de defensa, junto al
acantilado, Imposible sacar foto sin algún niño de por medio). Saint Laurent
du Hoc, la superficie mas agujereada jamás vista en un terreno frente a la
costa. En Sainte-Mère-Èglise fotografío a un paracaidista que permanece
colgado de la torre de la iglesia.
Rennes : Bonitas fotos
nocturnas del Hotel de Ville. En Francia, todos los Ayuntamientos se llaman
"Hotel de Ville" y los de estas zonas son realmente fastuosos, son como
palacios. Circuito turístico nocturno por sus calles. Por la mañana,
repetiremos este circuito para que el amigo de Elena -ya descansado- pueda
captar toda su riqueza. Difiere en mucho el encanto nocturno de sus calles con
las mismas durante el día. Es bueno haberlo visto de las dos maneras.
Jueves 8 : Vitré, otro pueblecito con encanto medieval. Fougeres:
preciosas calles, castillo, lluvia de granizo de 5 minutos.
Otro día completo en el
Mount-Saint-Michel, monasterio enclavado en lo alto de una colina, formando un
itsmo en una bahía, donde la marea baja deja a descubierto una vasta extensión
de tierra seca, salpicada de algunas charcas de agua salada. Sentimos que en
cualquier momento vamos a toparnos con Sean Connery ataviado con la túnica de
monje y buscando el misterio de "El nombre de la rosa" (creo que se llamaba
así la peli, sino, me corregís). Peinamos todo el monasterio, por arriba,
abajo, por las callejuelas de subida llenas de comercios, por las murallas...
Cuando pasan algo más de las 20:30 vemos cómo unas olas que vienen de lo
lejos, lentamente son la avanzadilla de la subida de la marea. Observamos como
sin apenas notarlo, la tierra se va cubriendo de mar. Pero la subida es lenta
y el frío reinante hace que nos refugiemos en el coche, aparcado en el dique,
fuera de peligro de la marea. Nos iríamos de allí de noche en busca de un
hotel, hacia las 21:30 h, sin lograr ver toda la subida de la marea. Esa noche
nos costaría muchísimo encontrar hotel, todo lleno en las cercanías del
Montasterio. Al final nuestra "desorientación" nos llevó hasta uno frente al
puerto, donde coincidimos con unos moteros que llegaron tras nuestra. Era muy
tarde y estábamos agotados por la búsqueda y toda la paliza del día.
Viernes 9 : Saint Thégonnec, pueblo que alberga una importante iglesia
y su patio (osario, calvario, puerta...). En cada calle hay pequeñas vitrinas
donde se pueden ver fotos y su historia, de los tiempos de la guerra.
Interesante para comprender la historia del pueblo.
Ya en Bretaña, Saint-Maló,
ciudad fortificada en la costa, que fue tomada por los piratas. Los edificios
que rodean sus murallas, son todos iguales, de fachada blanca, ventanas
blancas, todos igual, de la misma altura, lo que da la impresión de una ciudad
amurallada bien organizada. En la bahía abundan los islotes fortificados.
Merece la pena el paseo por las murallas, una vez hecho un pequeño recorrido
por el interior del pueblo.
Visita de Dinan. Nos
dirigimos hacia Brest, hacia el Finisterre Bretón, largas autovías. Vemos la
punta de Penhir (en Crozon). Rocas en el mar y horizontes lejanos. ;)
Sábado 10 : Concarneau. Pueblo fortificado donde sólo hay comercios. Si
andamos por la muralla, situada frente al puerto, llega un momento que no
podemos seguir por estar cerrado, teniendo que darnos la vuelta por el mismo
sitio. No obstante, en uno de sus comercios, te puedes comprar una banderita
pirata, entre otros muchos recuerdos. ;)
Visita de Menec (Carnac)
para ver los infinitos alineamientos de menhires. También más alineamientos
cerca de allí, en Kerlescan (o Kermario).
Llegada a La Rochelle,
bonita ciudad y cuidado puerto. Destacan las dos torres a la entrada del
puerto, en las murallas. Ese día dormiremos en el Albergue juvenil de 4 pinos
situado en la misma ciudad, junto al puerto. El albergue más grande que hemos
visto, todo un lujo, porque tenemos habitación para los tres. Está situado
cerca del puerto. Un apunte: en el desayuno no te dejan repetir.
Domingo 11 : Circuito por la ciudad y mercadillo muy interesante de
artistas de todo tipo (escultores, pintores, etc.) junto al puerto. Me gustó
mucho el trabajo de algunos artistas, por ejemplo, estuve charlando con uno
que hacía figuras de arcilla recubiertas de cera inspiradas en personajes
fantásticos y fusionándolos con los elementos de la naturaleza. Era una gozada
ver tanto artista unido.
Vuelta a casa. :))
Espero que os haya
gustado y transportado a otra dimensión. Esto ha sido un resumen anotado en el
cuaderno de bitácora. El grueso de la crónica, con todo lujo de detalles y
fotos, lo iré desarrollando con tiempo y dedicación.
Si alguien estuviera
interesad@ en el reportaje completo con todas las fotografías a tamaño
completo, pues ya sabe... se las envío en un cdrom contra-reembolso a cambio
del módico precio de digamos 12 euros.
Interesad@s, escribirme:
laplumilla@gmail.com
Muchas gracias.
Saluditos...
Jesús.