Escapada al PIRINEO - 5 al 10 de Julio de 2004
Día 8 : IBÓN DE GAUBE
(Al final de esta página, carrusel de diapositivas a 400x300 pixels)
|
|
||
| |
Por la carretera, subiendo hacia Pont d'Espagne, podemos contemplar numerosas, bellas y frescas cascadas Pont d'Espagne |
|
|
|
||
| El descanso es un lujo y el desayuno con un
sabroso croissant, barra de pan de horno, mantequilla, mermelada y
hasta zumo de naranja, es un sueño que nos lo tomamos encantados.
Recogemos todos los bártulos y para el coche, no sin antes encontrarme
a una norteña de Donosti que es estudiante de Turismo y está aquí
limpiando las habitaciones y escalera del hotel hasta Agosto. Al
decirme “Agur”, me vuelvo y le pregunto: “¿Eres española?, ¿De dónde
eres?”, no veas que alegría encontrar a alguien que habla tu mismo
idioma y además es casi de tu misma ciudad. Así que hablamos con
soltura y a gusto, muy maja la chica. Tras despedirnos, me encuentro a
la encargada y le entrego la llave del apartamento. Luego oigo que
hablan ella y la chica sobre mí. Olga me espera paciente en el coche.
Hoy nos toca otro bonito recorrido: La subida al lago del Gaube y al
refugio de Oulètes, a los pies del Vignemale.
Tomamos rumbo a Pont d’Espagne por un desfiladero (como las otras veces, a todas las zonas se llega por desfiladeros tupidos de bosque). Pasamos por el centro del turístico pueblo de Cauterets, punto de partida de esquiadores, montañeros, senderistas. Desde este punto, hay un paseo de cerca de una hora, para ir remontando la subida hacia la estación de telesilla de Pont d'Espagne, pasando por numerosas y espectaculares cascadas. Al poco de llegar al gran aparcamiento de la estación Pont d’Espagne, vemos algunos vehículos aparcados en la cuneta, no hay mucho sitio, pero no vemos senderos por la zona para andar, me extraño un poco. Extrañeza que se me disipa cuando llegamos al parking, para aparcar, hay que pagar: 4,50 euros para todo el día. Así que situamos el vehículo lo más cerca posible de la estación de telecabina y pista de subida, nos preparamos y dudamos si coger el telecabina y luego el telesilla (pagas los dos aunque sólo cojas uno). Optamos por subir andando, lo del telesilla da un poco de cague, aunque te digan que no se pasa miedo, pero eso de ir casi al aire con las piernas colgando no mola mucho. |
||
|
|
||
| |
|
|
|
|
||
| Tomamos un sendero en el margen izquierdo del río que, a los pocos metros, cruzamos por un puente desde el que se tiene una impresionante panorámica del Pont d'Espagne. Destaca el estruendo debido al gran volumen de agua y las cascadas entre el bosque. Una terraza con sombrillas adorna las vistas. Que bien tomarse allí un refrigerio -salpicado por las gotas desprendidas de las cascadas-, pero no hay tiempo para eso. Fotos de rigor y seguimos subiendo por una senda de tierra y pedregosa. | ||
|
|
||
| |
Olga, posando frente a la estrepitosa cascada que pasa por debajo del Pont d'Espagne.
Detalle del balcón frente al Pont d'Espagne. |
|
|
|
||
| Los fuertes escalones hace que entremos en calor y nos vayamos aligerando de ropa, conforme nos detenemos a descansar y beber. Muchos turistas suben, alguna pareja de montañeros con paraguas en la mochila. El sendero es muy bonito, merece la pena el esfuerzo de la subida sólo por ver este entorno salvaje y frondoso, salpicado de agua y otras caprichosas formas naturales. Abajo a nuestra derecha, cascadas, un bosque con un río formando meandros entre juncos, todo muy verde. Al remontar unas rocas de rugosa textura, vemos una familia de Sarrios compuesta por al menos 6 miembros. Silencio y fotografías. Están tranquilos, pero las moscas no nos dejan en paz. | ||
|
|
||
Curiosas formaciones de las raíces de los árboles reptan por el suelo a su libre albedrío. En esta zona del sendero, al regreso es fácil despistarse si se baja con prisas, como le pasó a una persona. |
|
Descubrimos unos Sarrios a pocos metros del camino, al coronar una empinada cuesta. |
|
|
||
| |
|
![]() |
|
|
||
| Los últimos repechos nos llevan al bello lago de Gaube, algo digno de ver y de sentir. Lago de postal, una preciosidad. Se dice que una pareja de enamorados se casó allí, se montaron en una barca y al hacer lo que os imagináis (…), la barca se hundió en el lago y ellos se perdieron juntos para la eternidad. Desde entonces, en las noches tranquilas se oyen campanas de una ermita en el entorno del lago. Aún está la barca en la orilla del lago, como recuerdo de ese amor. Hay muchas parejas, turismo de todo tipo, algún fotógrafo con una reflex que se piensa muy bien las tomas (me es familiar ese comportamiento). Es un lugar idílico, con una hermosa pradera que nos invita a descansar plácidamente. También, hay un bar-restaurante con terraza y sombrillas junto al lago con excelentes vistas del valle y del mazizo del Vignemale. | ||
|
|
||
Vistas del valle desde la pradera a la cual se llega a los pies del ibón de Gaube. |
|
Por fin llegamos al ibón de Gaube, donde un bar-restaurante nos da la bienvenida y se nos ofrece un soplo de aliento tras la fuerte subida. |
|
|
||
| Descanso con refrigerio y vistas de ensueño. ¿Se puede pedir más? |
|
Detalle de la carta del menú y otras mesas para quiénes deseen tomar la sombra bajo los toldos. Adjunto, tienda de souvenirs con bastones tipo "peregrino de Santiago". |
|
|
||
| |
![]() |
|
|
|
||
| Tras descansar cerca de una hora y de sacar muchas fotos en ese paraíso natural, tomamos sendero por el margen derecho del lago para meternos en el valle e ir poco a poco subiendo hacia el Vignemale, en dirección al refugio de Oulettes de Gaube. | ||
|
|
||
Composición artística con el Vignemale al fondo. |
![]() |
Bar-Restaurante. La barca de los enamorados. |
|
|
||
| |
|
|
|
|
||
| |
|
|
|
|
||
| En el otro extremo del lago, en dirección al Vignemale. |
|
Sendero que va pararelo al riachuelo que alimenta el lago. |
|
|
||
| Patrick, de 10 años y medio, juega con nosotros yendo tras nuestra y adelantándonos, ya que coincidimos varias veces con él y su madre Nichole, por el camino. Servimos de “liebre”, pues al comienzo Patrick no se sentía muy animado a seguir la marcha. Conseguimos que disfrutara, que no es poco, su madre encantada. Nos hicimos una foto. | ||
|
|
||
El sendero de subida por el valle se hace duro, es pedregoso y requiere botas de trekking. |
|
A medio camino, entre el lago y el refugio. A la izquierda de la señal rompe una cascada. |
|
|
||
| Por fin, llegamos al refugio, hace mucho frío y
el cielo está nublado. Está situado a 2.151 m. de altitud, está situado
enfrente de un glaciar cubierto de nieve y de un lago que ahora está
formado por riachuelos. Está en obras, una excavadora está trabajando
(me imagino que la habrán traído hasta aquí en helicóptero).
La pena es que no poder admirar tan de cerca las imponentes moles del Gran Vignemale, con sus 3.298 m. de altitud. Este mazico, uno de los más altos de la cordillera pirenaica, es frontera natural entre Francia y España. |
||
|
|
||
Patrick y Nichole junto a Olga, posando metros antes del refugio. |
|
Olga, posando ante el Glaciar del refugio de Oulètes de Gaube (que da nombre al río), bajo el Gran Vignemale. |
|
|
||
| Con un ruido atronador nos ponemos los calzos de nuestro correspondiente número de pie y entramos al comedor. Sólo hay un par de montañeros consultando un mapa. Mesas con vistas al glaciar. En la cocina, se ve la comida y postres que preparan. Se me ocurriría pedir una tarta de limón, puesto que los dos bocadillos con Coca-Cola que me había tomado no bastaban para calmar mi voraz apetito. Además, era preciso recuperar fuerzas para la bajada de casi 2 horas y media. | ||
|
|
||
Servidor ante el refugio de Oulettes de Gaube, bajo el mazizo del Vignemale. En el techo se aprecia la escabadora. |
|
Olga, sobre los carteles indicadores de las rutas, frente al glaciar bajo el Vignemale. Vista desde la ventana del refugio. |
|
|
||
![]() |
![]() |
|
|
|
||
![]() |
![]() |
![]() |
| Tras ese montículo de la derecha y cruzando un puente, se encuentra el refugio frente al glaciar. | Esta es la vista del valle, desde nuestra posición de regreso. | Levanta la niebla para minutos después volverse a echar. |
|
|
||
|
Al emprender la bajada, vemos como la niebla despeja por momentos el mazizo del Vignemale, haciendo posible tomar unas contadas e irrepetibles instantáneas. |
||
|
|
||
![]() |
|
|
| El río que baja del glaciar es el que alimenta el ibón de Gaube | Tras escuchar unos silbidos, vemos corretear a una marmota. | Parece que estuviese jugando con nosotros, pues bajábamos solos. |
|
|
||
| Desde el comienzo de la bajada del refugio y por toda esta pradera, jugaremos al "que no me pillas" con al menos un par de marmotas. |
|
Nuestra oportunidad para sacarnos unas instantáneas frente al macizo del Vignemale. |
|
|
||
![]() |
|
![]() |
| Se dejó que le hiciéramos fotos. | Más silbidos provenían del otro lado del río. | Al volver a sacar otra toma, la modelo permanecía impasible. |
|
|
||
| Justo unos metros antes de llegar a la explanada del lago de Gaube, nos sorprende una fuerte lluvia que iría remitiendo a medida que nos acercáramos al restaurante del lago. Ya no había turistas, sólo un hombre despistado sin mochila y con playeras. La bajada hasta el aparcamiento se las trae, de escalones que hay que bajar (los mismos que hemos subido), que ahora se nos hacen agotadores, los pies y las rodillas sufren. El descenso lo hacemos rápido, pues tenemos que llegar a nuestro próximo alojamiento: el albergue de juventud de Luz St. Sauveur y vemos que no nos va a dar tiempo. | ||
|
|
||
| |
|
![]() |
|
|
||
| Al llegar al aparcamiento, Olga llama para confirmar nuestra llegada algo más tarde de lo esperado y le explican cómo llegar hasta el albergue. Pocos minutos antes de las 20:00 ya estaríamos allí. Esta vez, nos toca compartir el dormitorio con tres franceses de mediana edad, como viene siendo habitual en este viaje. Estaríamos allí dos noches. Cenamos bien con buen vino y a dormir rápido para no molestar a los compañeros de habitación, pues se levantan temprano. | ||
|
|
||
Número de Diapositivas: de
| Cerrar |
Copyright (c) Diciembre-2004 - Jesús M. Vega |
|
Solicitud de fotografías a tamaño original (1600x1200) para medios: laplumilla@geomundos.com |
|